El «Grito», la cena con la familia, la fiesta con los amigos o un viaje corto. Septiembre es uno de los meses donde más se disfruta celebrar en México.
El problema no es festejar en grande; es hacerlo sin una estrategia clara y despertar en octubre preguntándote a dónde se fue el capital que ibas a necesitar para el cierre de año.
Celebrar bien no requiere sacrificios ni abstención, sino una planeación financiera inteligente.
«Esta vez voy a gastar poco» es una frase que casi nadie cumple durante las celebraciones patrias. Funciona mucho mejor definir un presupuesto fijo y concreto.
Establece con anticipación el monto total que destinarás a la comida, salidas o reuniones, y trátalo como un rubro ya asignado en tu planificación mensual. Cuando el límite financiero existe de antemano, disfrutas sin culpa y eliminas las sorpresas desagradables en tu estado de cuenta al día siguiente.
El secreto de una estrategia patrimonial efectiva no es solo controlar el gasto de la fiesta, sino definir el destino de tus excedentes.
Si separaste un presupuesto para las Fiestas Patrias y lograste gastar menos de lo previsto, ese excedente no debe quedarse estancado en tu cuenta corriente sin generar valor.
Destinar tus sobrantes a instrumentos de bajo riesgo y liquidez a corto plazo como CETES a 28 o 90 días o fondos de liquidez, hace que tu dinero trabaje durante los tres meses previos al cierre de año.
Esta disciplina te permite llegar a diciembre con un capital fortalecido para complementar gastos de fin de año, compromisos familiares o tus metas de inversión principales.
Entre septiembre y diciembre existe una recta final donde los compromisos económicos se acumulan rápidamente: cenas familiares, compras navideñas o imprevistos de fin de año.
La diferencia entre llegar a diciembre con estrés o con absoluta tranquilidad se decide en septiembre. Cada peso que hoy colocas en un vehículo de inversión de corto plazo es un recurso que trabaja para ti en lugar de perder poder adquisitivo.
Si tu presupuesto asignado para Fiestas Patrias era de $5,000 pesos y al final gastaste $4,200 pesos, tienes un excedente neto de $800 pesos.
En lugar de dejar esos $800 pesos «sueltos» en la cuenta de débito, transfiérelos inmediatamente a un instrumento de rendimiento a corto plazo.
Aunque parezca una cantidad modesta, la acumulación de estos hábitos consolida la salud de tu patrimonio a largo plazo.
La disciplina financiera no implica cancelar la celebración ni eliminar las tradiciones. Significa que puedes celebrar con la misma certeza con la que revisas tu saldo al día siguiente, sabiendo que tus recursos excedentes están protegidos y generando valor.
En BAILMEX creemos que disfrutar del presente y construir un futuro financiero sólido van de la mano. Acompañamos a nuestros clientes a estructurar sus excedentes e inversiones con transparencia y certeza jurídica.